Cuando se quiere dar a conocer un producto suelen realizarse campañas publicitarias muy estudiadas. En ellas, se trata de mostrar todos los aspectos positivos del producto, sus buenísimas cualidades y todo lo que puede aportar.

Pero, además de ello, también se trata de llamar la atención para poder venderlo. Los anuncios deben de ser impactantes, deben de quedarse en la memoria de la gente y es importante que los vean varias veces hasta que el nombre del producto y su imagen les resulte familiar.

Los publicistas hablan de lo importante que es que el anuncio sea impactante, pero también que se asocie al producto y su diseño. Por ejemplo, hay frases que se han quedado en la memoria de muchas personas y que se repiten, pero que ya se ha olvidado a qué producto iban asociadas.

“Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo” fue una fantástica campaña publicitaria en su momento, pero hoy, los más jóvenes conocen la frase, pero no sabrían decir qué era los que se vendía. Más bien lo asocian a un dicho popular sin más.

Sin embargo, el famoso “primo de Zumosol” también se ha convertido en una frase de uso popular, pero asociada a la marca, lo que ha hecho que continúe vigente varias décadas después.

La imagen es muy importante en el diseño de un producto

Al igual que la campaña publicitaria y las frases utilizadas son importantes también lo es el diseño de producto, el cual tiene que cumplir con una serie de características:

-Debe de ser un diseño cómodo para el cliente. Un profesor de matemáticas realizó un estudio en el que demostraba que si las latas de conservas más conocidas, como las de melocotones o tomates fueran esféricas, los fabricantes se ahorrarían un montón de dinero en la materia primar. Pero, ¿quién querría en su alacena una conserva esférica? Además de que ocuparía muchísimo más espacio no podría almacenarse, se caería con facilidad y, una vez abierta, habría que vaciarla al momento para evitar que se volcara. Y es que el precio, no lo es todo.

– Tiene que ser atractivo. El producto tiene que despertar las ganas de tenerlo, ya sea por sus colores, su imagen, su aspecto práctico etc. De alguna manera tiene que llamar la atención del cliente para que lo prefiera antes que otros diseños de productos semejantes que se encuentran en las estanterías. Los trucos son muchos, algunos más efectivos que otros, y cada vez se encuentran nuevas maneras de darle atractivo al diseño de un producto.

-Tiene que ser adecuado para aquello que se vende. Ha habido productos que se han retirado del mercado por inadecuados. Principalmente porque daban lugar a errores. Un ejemplo son los diseños de productos como jabones para niños cuya forma era similar a chuches y que además olían de una manera parecida. Esto hacía que los niños se los metieran en la boca e incluso los comieran dándoles buenos sustos a los padres. Su diseño era cómodo, era atractivo, pero, evidentemente, era inadecuado para un jabón infantil.

Los materiales en el diseño de productos

-Los materiales son importantes. Vivimos un momento en el que los valores ecológicos por fin se tienen en cuenta y por tanto es muy importante tenerlos en consideración en los diseños de productos. Utilizar materiales reciclables es un punto a favor de cara al público y además es una manera de aportar un granito de arena en el cuidado del planeta. Este esfuerzo de las marcas tiene su recompensa ya que la gente lo tiene en cuenta y las marcas con valores ecológicos tienen una mejor imagen y se venden mejor que aquellas que no.

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